Andrea, cine y literatura

Críticas, textos teóricos y literarios, reposts interesantes

Un hombre con presente

Por Andrea Echeverri, andreacine.wordpress.com

Con su sencillez narrativa característica, Aki Kaurismäki nos regala una historia depurada acerca de un hombre que, tras ser asaltado y golpeado, pierde la memoria por completo y se enfrenta a la vida sin identidad. Es una anécdota ideal para que el director finlandés nos hable de la condición humana, de la miseria, de la crueldad, de la dulzura, de la generosidad y la solidaridad de la gente común.

Dentro de la tónica de sus filmes sociales, entre los que se destacan Sombras en el paraíso y Nubes pasajeras, El hombre sin pasado refleja la vida de la clase obrera finesa. Los protagonistas son casi indigentes que viven en un terreno abandonado, en casuchas destartaladas por las que deben pagar una renta desproporcionada al vigilante del lugar. Trabajan en lo que pueden, cuando consiguen algo que hacer, y si no tienen otro remedio, acuden al Ejército de Salvación, para que les sirvan un plato de sopa amenizado por un conjunto musical a medio camino entre el misticismo religioso y el militar, al que paulatinamente le van sacando piezas de baile.

Pero este cuadro costumbrista, bastante estilizado a la manera de Kaurismäki –es decir, muy sobrio, reducido a su mínima expresión, pero aun así contundente y verosímil– es apenas el telón de fondo para la historia que nos atañe: la del hombre, interpretado por Markku Peltola, que no recuerda nada de sí mismo y va descubriéndose poco a poco, en la interacción con los demás. Mediante la menor cantidad de diálogo posible, así como con la mayor economía de acción, nuestro personaje va construyéndose un presente, gracias a la compasión y el afecto de los que lo rodean.

Vamos conociendo junto a él el medio social que lo rodea, las personas que le dan la mano, así como sus propias características y aficiones, la recuperación de su personalidad. Kaurismäki nos da si mucho un par de pistas que iremos reconociendo con el transcurrir de la trama: nos prefiere tan ignorantes como él, como sus amigos. Así nos puede encaminar con inocencia en esta construcción de la identidad de un ser bueno y simple. Este hombre no tiene problemas para hacer amigos ni para enamorarse; sólo al Estado le importa su pasado, le exige un nombre, un registro de vida. Su amnesia afecta, pues, solo a su vida laboral y judicial, pero no le trae problemas emocionales ni trascendentales.

No se trata, entonces, de una reflexión filosófica acerca de la importancia del yo o el peso de la historia. Al contrario, es un canto al carpe diem, pero sin aspavientos. Una radiografía del alma de la gente sencilla, de aquellos que están tan ocupados en la supervivencia que no tienen tiempo de preocuparse por asuntos intelectuales o banalidades mundanas. Lo asombroso de su tranquilidad, su despreocupación, es que no sólo es creíble sino envidiable. Viven una existencia prístina, ajena a juicios, culpas y recelos.

Hay que destacar también, y como siempre, la composición estética del filme. Si bien lejos de todo exceso, en este aspecto no se puede hablar de limitaciones. Kaurismäki construye cuadros espléndidos, perfectos. Los colores son siempre bien utilizados, aunque a veces ni los notemos; la iluminación tiene el dramatismo necesario sin que tampoco sea perceptible; la utilería y el vestuario, aparentemente elementales, no dejan nada al azar, son piezas imprescindibles del rompecabezas. Y de nuevo, la música es maravillosa y fundamental en el desarrollo de la historia, hasta el punto de inundar la vida de los personajes. No son los cowboys de Leningrado, pero vibran con las notas de la rockola o del conjunto musical que van transformando a su antojo.

En suma, la película resulta encantadora, fascinante. El hermetismo de Kaurismäki va cediendo ante un publico cada vez más interesado en nuevas miradas. Lejos de dogmas y discursos retóricos, el autor finés protesta contra el cine comercial contemporáneo, y lo hace de la única forma que sabe hacerlo: con buenas cintas, personales, profundas en su sencillez y, sobre todo, diferentes. A diferencia de su personaje, Kaurismäki sí tiene pasado, pero seguro que le queda mucho futuro por delante en el mundo cinematográfico.

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en julio 21, 2010 por en Cine, Cine europeo, Cine independiente y etiquetada con , , , , , .

Andreacine en Twitter

En IMDb

Mi lista de películas favoritas: http://www.imdb.com/list/mI3iQ_vSCgk/
A %d blogueros les gusta esto: